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SOÑANDO CON HADAS

CUENTOS

LOS NIÑOS TORPES

LOS NIÑOS TORPES


Al nacer nos son repartidos, dones, unas personas poseen el don de la simpatía, otros son dulces, otros inteligentes, otros inocentes, los hay precavidos, generosos, ahorrativos, sensibles para el arte, la música......

Pero luego están los que son tildados de torpes, porque aparentemente, no poseen ningún don. GRAN MENTIRA todos tenemos por los menos tres, solo hay que saber encontrarlos.

En este planeta y en la cara buena del mundo, todo sigue un orden y un concierto, lo que excluye a todo aquel que no siga el ritmo del rebaño.

Así pues, vino al mundo como muchos otros niños Jana, preciosa, extrovertida, feliz, imaginativa. Pero OH, su cabeza no ordenaba la letras y los números como los demás, lo que hacia que no entendiese a esa hilera de letras a las que se le figuraban hormigas traviesas, corriendo hacia un hormiguero que jamás encontraban.

Como se aburría en las clases, miraba por la ventana viendo como el sol tejía vestidos de colores para las nubes traviesas, le encantaban los vestiditos que les ponía las tardes de otoño de color naranja o los de los días nublados grises y blancos.

Claro que en el colegio no acaban de entender el porque de andar siempre tan distraía y empezaron a buscar la clave de su “problema”, y dieron con el, poniéndole un nombre de esos raritos que ponen los mayores a los “problemas” que muchas veces no son otra cosa que diferencias, y lo llamaron dislexia.

Al mismo tiempo que Jana nació Rayad, pero lo hizo bastante más lejos, en la cara sur del Globo azul que nos cobija. Era precioso, extrovertido, feliz e imaginativo. Y Ah, su cabeza no ordenaba igual que los demás los signos, pero además de no tenérselo en cuenta tampoco lo percibieron, porque en esa cara del mundo el alimento y el refugio son elementos prioritarios, pero no olvidan de agradecer con una gran sonrisa ,al sol cada día que permanecen en pie.


Jana, fue creciendo y gracias al destino, sus padres acabaron por entender que la calidad de las personas no está en las palabras que lean por minuto, ni en si su hija posee falta de atención, si no, que con el amor y la compresión suficiente se puede empujar y ayudar a cualquiera a seguir un camino ,que aunque sin orden ni concierto preestablecido puede ser maravilloso. De hecho hoy a sus 21 años es una de las mejores pianistas, que a pesar de su fama no se olvida, de observar cada día las nubes, para ver de qué color las ha vestido su sastre el Sol.

A Rayad, las cosas no le fueron tan bién, porque a pesar de que su desorden, no fue detectado y fue un niño feliz, sigue luchando por los suyos tirando de uno de esos coches con dos ruedas grandes que sirven para llevar de aquí allá a los demás, mientras la miseria le ata al mismo sitio. Pero a pesar de todo siempre sonríe al Sol, porque tiene sueños que algún día alcanzará o por lo menos soñar con eso lo mantiene feliz y vivo.

Benditos sean todos los niños torpes del mundo, todos tienen dones, por lo menos tres.

Evaglauca

LA MUSICA Y EL NIÑO

LA MUSICA Y EL NIÑO


Cuando nació su vista era torpe como la de todos los bebés, pero en cambio su oído ya cazaba notas de melodías como si fuesen mariposas.

Tal vez gracias a ese don, fue un niño de habla precoz. Con dos años recitaba versos, y sabia cantar con mucha gracia y salero cualquier canción que se cruzase en su camino.

Una guitarra española fue el instrumento que tubo la inmensa suerte de ser el primero en caer en sus, manos.Como por arte de magia, y sin ir a ninguna clase magistral de solfeo, sus dedos arrancaban de sus seis cuerdas, las más bellas, melodías.

Después vino la percusión, con la cual fue el orgullo de su familia en las procesiones de Semana Santa. Los redobles de su tambor hacían enmudecer las calles a su paso para deleite de los miembros de la cofradía.

De hecho daba igual que instrumento, tocase. Delante de un teclado, o silbando a través de una flauta, la música que habitaba en su alma, siempre hacia su presencia en la sala dejando sin palabras a propios y a extraños.

Con el tiempo el niño dejo de serlo, dando paso a un adolescente, más tarde un joven y hoy en día un hombre. Pero lo que nunca cambiará es la música que habita su alma y que contagia a todos los que comparten su camino.

Este cuento está escrito para un niño que hoy 17 de noviembre cumple 36 años y que tiene alma de músico, FELICIDADES primo RAFA.

Evaglauca.

LA SIESTA DEL UNICORNIO

LA SIESTA DEL UNICORNIO


Cerca del lago de las siete corrientes, más allá del bosque donde duermen los sueños, juguetea con la hierba, y persigue mariposas, el viejo unicornio.

Es tan bello, a pesar del tiempo, su crin aún mantiene ese brillo que eclipsa al instante, es una lástima que su cuerno no sea tan grande y poderoso, como antaño, aunque es casi un milagro que lo mantenga, después de topar con caballeros negros ávidos de poder y sabiduría robada, y de magos egoístas que lo retenían con hechizos para rascar cada día un poco de su mágico cuerno y así hacer pociones que los hiciese más potentes y poderosos.

Aun recuerdo, el día que lo vi por primera vez. Estaba sentada debajo de mi sauce llorón favorito conversando con la dama del lago, cuando vimos a una pobre criatura asustada, herida, trotando sin rumbo .En su cuarto trasero tenia clavadas dos flechas. Tuvimos que hacer un gran esfuerzo para alcanzarlo, y una vez lo hicimos, convencerlo de que solo queríamos ayudarlo, tampoco fue tarea fácil.

Era difícil de creer, que alguien hubiese tenido el poder necesarios para transformar una alma tan pura como la suya, en un lugar lleno de recelos y desconfianza a causa de tanta maldad, pero ya se sabe una vez se entra el bosque tenebroso es muy difícil salir indemne de el.

Pero lo consiguió, la dama del lago cubrió su herida de la pata con barro del fondo de las siete corrientes, y yo le explicaba cada día una historia diferente para que olvidase poco a poco los malos recuerdos y los sustituyera por nuevas esperanzas.

Cada día cuando dormía su siesta, cubría su crin con polvo de hadas, para que al despertar, se sintiese más ligero y corriese por la pradera. Siempre espero con anhelo la hora de la siesta del viejo unicornio, me encanta pasear mis dedos por su larga y sedosa melena y acurrucarme a su lado para contarle otra historia.

Eva glauca

HALCÓN

HALCÓN

Siempre he acechado desde mi posición a las presas, para alimentar a mis poyuelos, pensando en cuantas reservas quedan para mañana, y si habrá algo que cazar y como enseñarlos a volar y ser libres. Tal vez tengo alma de hormiga, o puede que siempre que intento distraerme para evitar la tensión vuelvo a pensar en como sacar adelante a los pequeños.

Acecho en todo momento, para apresar alguna paloma despistada, sin perder la concentración y con un certero ataque cae en mis garras para convertirse en la merienda de los recién nacidos.

Luchadora a la fuerza, tengo que defender mi territorio para mantener la caza y mi nido en lo más alto de la cumbre, no hay espacio suficiente para otra familia de halcones, nunca se sabe cuando puede aparecer un rival.

Pero últimamente ando extraña, en uno de mis vuelos de reconocimiento, vi a un pequeño y vivaracho gorrión que me observaba absorto, primero pensé en cazarlo. Intenté disuadirlo con la mirada, pensé, pobre iluso que forma más estúpida de morir. Y increíblemente el no se alejó, al contrario se acercó a mi como un suicida inconsciente.

Hace un mes que nos vemos en la misma rama, yo vuelo hasta allí con una alegría que jamás había sentido hasta entonces, tal vez me he enamorado de un modo inconsciente , pero el solo hecho de que vuele hasta aquí, para estar a mi lado , me hace sentir el halcón mas bello de este mundo.

GORRIÓN

GORRIÓN

Siempre he recogido las migas, que estaban en el suelo, para alimentarme, sin importarme si mañana habrá más o no. Tal vez tenga alma de cigarra, o puede que siempre que intento ser como una hormiga me distraigo, de tanto concentrarme en seguir el camino del hormiguero.

Salto de aquí allá, y por las tardes voy al parque a ver como juegan esos seres ruidosos y divertidos, que siempre se ríen, y me regalan las migajas que caen de sus meriendas.

No soy pendenciero, no peleo por la comida ni por una rama, hay muchas en los árboles para darme cobijo y siempre encuentro alimento sin demasiado esfuerzo.

Pero últimamente ando extraño, en unos de mis cortos vuelos vi una sombra majestuosa en el cielo, quede absorto, su vuelo era armonioso y su porte tan elegante, que cosas un ser tan pequeño como yo fijándose en un ave tan bella.

Es el halcón más hermoso que existe, y yo debo ser el gorrión más estúpido, es como si la comida se enamorara de su comensal. No puedo evitarlo, ayer me acerque a ella, se que me vio, y su mirada me dijo que no me acercara más, pero lo hice, y creo que esa acción suicida la sorprendió.

Hace un mes que nos vemos en la misma rama, yo vuelo hasta allí con la alegría y la ilusión del enamorado inconsciente, se que soy pequeño e insignificante, pero el solo hecho de que me permita estar a su lado, me hace sentir el gorrión más fuerte y poderoso de este mundo

evaglauca

ANOUK

ANOUK


Anouk, nació en el seno de una familia circense, dedicada al funambulismo, desde hacia cerca de dos siglos.

Podría decirse, que aprendió ha andar por el alambre, antes que por el suelo. Tantas veces había pasado por el cable con una venda en sus ojos, que un buen día creyeron que no eran necesarios y dejaron de ver.

Su vida no experimento un gran cambio desde que sus ojos la abandonaron, porque los ensayos eran los mismos, y aparte de practicar horas y horas, no había lugar para muchas más cosas.

Era grande el sacrificio pero todo merecía la pena cuando la música, anunciaba su número,y los focos le marcaban el camino con su calor. Tal vez era difícil de percibir pero Anouk nació con el don de una piel sensible, unos oídos maestros, y unos pies más prensiles y ágiles que muchos de los monos del circo.

Después del sonido de la expectación venia el silencio de la duda y el miedo a una caída que siempre acompañaban a su número, pero al final de una actuación maestra una explosión de aplausos invadían la carpa llenando de alegría y felicidad el dulce corazón de la bella funambulista ciega.


Evaglauca

TOMAS EL LEÑADOR

TOMAS EL LEÑADOR

TOMAS EL LEÑADOR


Erasé una vez, en algún lugar en el tiempo, cuando los hombres, todavía convivían en armonía con los elementos. Vivía un leñador llamado Tomás, al cual los años y el esfuerzo diario le habían ido blanqueando el pelo y curvando su robusta espalda.

Tenía Tomás por costumbre, levantarse temprano para cortar leña y regresaba cada día justo cuando la luna despertaba mimosa a última hora de la tarde.

De camino a casa, para no sentirse tan solo en su caminar, solía entablar un diálogo ficticio con la luna, comentándole, como le había ido la jornada, le contaba sus preocupaciones, y cuando no sabía de que hablar se inventaba alguna historia para tenerla distraída, y así el trayecto parecía más corto y la carga más ligera.

Lo que no sabía Tomás, es que la luna lo escuchaba con atención y estaba ansiosa por oír sus historias. Porque con el tiempo le había cogido cariño al viejo leñador.

Una tarde de febrero, más fría de lo habitual, sintió Tomás que sus fuerzas flaqueaban, y sus años pesaban ya demasiado, para el trabajo que todavía le quedaba por hacer. Se sintió extenuado y con un gesto suplicante miró hacia su amiga celestial y le dijo:

-Luna, te lo imploro, ya no puedo más, estoy ya muy viejo y este trabajo es demasiado duro para mi, BAJA Y TRAGAME.

La luna que lo contemplaba y escuchaba como había hecho siempre, bajó lentamente y lo abrazó, llevándoselo hacia su lugar en el cielo.

Desde aquel día se hace mutua compañía el uno a otro.

Si te fijas bien, las noches de luna llena podrás observar la sombra del leñador con su hacha y su haz de leña, como le cuenta historias a la luna.


Este cuento me lo contaba mi padre cuando yo era pequeña, y siempre me fascinó hoy lo he reescrito para el, el mejor contador de historias que nunca he conocido

Evaglauca

EL LADRON DE RISAS

EL LADRON DE RISAS


No sabía muy bien por que, y había olvidado como empezó todo, de lo único que estába seguro, es que perdió su risa, y no podía admitirlo de ningún modo.

Había trazado un plan, puesto que en este largo y ancho mundo siempre hay alguien dispuesto a regalarte una sonrisa.
Así que ni corto ni perezoso, se levantaba cada mañana a buscar a alguien a con quien compartir su tiempo, su espacio y su energía para ver si así mimetizando su actitud ganaba una risa, esa sensación que no puede explicarse pero que es tan grata.

Pobre alma triste, jamás encontró ninguna sonrisa que le llenase como la que había perdido. Ninguna carcajada le retorno la melodia a su caminar diario.Porque copiar la risa no es tan divertido como provocarla o sentirla. Dejarse inundar por las carcajadas, hasta que te flaquean las fuerzas y el aire parece faltar llevandote a un instante eternamente efímero, no está al alcance de todos.

Decidió que lo único que podía hacer era robarla, dejando a la pobre victima con serios problemas de identidad, y una triste mueca en un rostro incrédulo, porque nadie le había advertido jamás que hubiesen ladrones de ese tipo.

Así que quedais advertidos , tened cuidado con los vampiros emocionales que solo buscan y no entregan nada a cambio, porque os podeis quedar sin música en el alma, con el corazón hecho trizas y por supuesto sin RISA.

Evaglauca.

EL COLECCIONISTA DE ESTRELLAS

EL COLECCIONISTA DE ESTRELLAS

   

      Desde que recuerda, siempre ha mirado al cielo, lo que le había costado más de un tropezón, pero con el tiempo aprendió con gran destreza a no perder de vista el suelo ni por supuesto el cielo. 

Eso le daba un aspecto distraído, y un poco cómico, pero jamás prestó atención a lo que los demás pudiesen pensar de el.

 Su afición a mirar hacia el cielo, lo condujo a admirar las estrellas. Sentía verdadera fascinación por ellas. Le encantaban las noches en que las estrellas parecían juguetear entre ellas, a ver cual emitía el destello más brillante. La competición debía ir en serio porque alguna de ellas a veces parecía caerse del cielo y entonces, el deseaba, que en su fugaz caída se cumpliese el deseo de alguien, a tiempo y de forma correcta. Porque los deseos son caprichosos y a veces se cumplen a destiempo y llegan a complicar la vida, un poco, al que lo ha pedido.

 Odiaba las noches sin estrellas, así que había concebido un modo para coleccionarlas y así adornar sus noches cuando las nubes le robaban la visión de sus amigas brillantes.

 Las noches claras, en las que las estrellas dominan con su luz el océano celeste. El dibujaba un mapa en su cuaderno de dibujo y luego las reproducía en el techo de su habitación con exacta pulcritud. Lo hacia con un material fosforescente, que se recarga con la luz del día y después brilla e ilumina el techo en la oscuridad de encima de su cama, ofreciéndole aquello que el mal tiempo le arrebata a menudo.

 Así se convirtió en el coleccionista de estrellas, puesto que las tiene a todas en el techo de su hogar, replica exacta del campo de juego de las deslumbrantes, enigmáticas y mágicas estrellas.

 Las noches grises, en las que la polución u otro fenómeno confieren al cielo ese aspecto azul- gris sin puntitos brillantes. El se acuesta con las manos debajo de la nuca y los pies cruzados y las contempla, imaginando una de lucha de destellos.  

 Evaglauca   

EL HADA AZUL

EL HADA AZUL

EL HADA AZUL ….Sentada al lado de su sauce llorón favorito, el Hada Azul con su alita rota, no pudo más que pensar por un instante que ya no había esperanza y una lágrima gris oscuro empezó a surcar su mejilla.

De pronto, una suave brisa seguida de una dulce música, anunció la llegada del Hada del Arco Iris. Uno a uno aparecieron los colores que la precedían a modo de tarjeta de visita, y acercándose al árbol preguntó;

      -          ¿Por qué lloras? -   

        -          Porque todo me sale mal, de un tiempo a esta parte he perdido hasta mi color azul brillante, mi vestido y mi piel se han vuelto grises, y para colmo ayer mientras dormía se desprendió una de mis alas. Estoy segura de que ya nadie cree en mí y que este va a ser mi fin.

-          Estas muy equivocada pequeña, tu color azul no ha desaparecido, tu desconfianza lo ha mezclado con otros colores haciendo que sea difícil ver otra cosa, que no sea el gris, pero si miras dentro de ti, verás que ese azul radiante al que debes tu nombre sigue ahí dentro, y ni no sale fuera, es porque la que ha dejado de cree en ti eres tú misma. Pero estoy convencida que eres tan mágica como siempre, y para demostrártelo te encomendaré una misión.-         

  -          ¿Una misión? En estas condiciones, me será casi imposible.-       

    -          No te quejes más y escucha. Mañana cuando despunte el alba, quiero que te dirijas al lago, y preguntes de mi parte al hada del Agua, cual puede ser la causa de tu situación. Como bien sabes, ella está al corriente de todo, no porque tenga un afán curioso sino porque a través del agua le llegan todas las vibraciones del bosque. Cualquier pequeño movimiento produce una onda, y esta llega a través del agua a sus oídos, con lo cual casi seguro que tendrá respuesta a tus preguntas. Como compañero de viaje deseo que te lleves a Stik , el pequeño duende verde que vive en la seta cinco, al lado de la casa de la Señora Salamandra. Tendrás que tener un poco de paciencia con el, porque aunque es voluntarioso, es un tanto descuidado y no me gustaría que os metieseis en un lío.Casi se me olvidaba, quiero que le entregues de mi parte y a modo de pago, esta piedra al Hada del Agua, a ella le gustan todos los objetos que reflejan la luz y especialmente si son cristalinos, puesto que le divierte ver como dejan pasar la luz y la devuelve igual de bella que entró , sin cambiarla.

 El hada Gris antaño Azul, miró la piedra , pensó que era opaca como todas, las que había en el sendedero, pero no quiso contrariar al Hada del Arco Iris, así que no dijo nada. Al día siguiente a la hora prevista, Gris reunió el valor suficiente, metió su maltrecha ala junto con la piedra en una mochila que ella misma había tejido con unos tréboles se la cargó a la espalda. Con todo el sigilo del mundo para no despertar a la Señora Salamandra, no fuera que la confundiese con una luciérnaga y se la comiese para desayunar, se dirigió a la quinta seta y una vez allí llamó:

 -Stiiiiiiiik, Stiiiiiiiik, -Ya va, ya va. ¿Quién tiene tanta prisa a estas horas de la mañana?

 -Soy Azul, el Hada del Sauce Llorón.

 -Azul, ¡Por el gran Roble! ¿Qué te ha ocurrido? , no te reconocía. ¿Y tu ala?, ¿Y como es que ahora eres gris?

 -Es una historia muy larga, que ya te contaré algún día pero ahora, tienes que ayudarme .El Hada del Arco Iris, dijo que lo harías.

 -¿Yo?, y ¿Qué puede hacer un pequeño duende por ti? 

-Si me acompañas y me ayudas a cargar mi ala y esta piedra que tengo que llevar a la Señora del Agua. Tal vez recupere mi luz, el color y toda mi magia, con ella te concederé un deseo.

 -No me parece mala idea, además le debo un favor al Hada del Arco Iris. Lo cierto es que tú yo hacemos un dúo de lo más original. 

Y así sin mucha confianza pero con ganas de ayudarse el uno al otro, recorrieron el camino hacia el lago sin gran dificultad. Una vez en la orilla del lago, pararon un momento a descansar puesto que el viaje aunque sin sobresaltos, había sido cansado.

 Ambos por turnos iguales llevaron la mochila, así que en ese momento estaban cansados por igual decidiendo así dormir un poco antes de llamar al hada del Agua. Mientras dormían plácidamente, un enorme sapo que merodeaba por allí, confundió al Duende Verde con una deliciosa cigarra y alargando su larga y viscosa lengua envolvió en ella a Stik y lo engulló de un solo Croak. Aterrada el Hada Gris, Azul o como queramos llamarla en estos momentos sacó la piedra de la mochila y la lanzo con todas sus fuerzas, asestando un certero golpe en la cabeza del sapo. Este perplejo y un poco aturdido del impacto se dirigió hacia el Hada y en un abrir y cerrar de su enorme boca se la comió. Dentro del estómago del voraz batracio, el Duende y el Hada se encontraron presos del pánico, pero de pronto y sin saber ni como ni porqué. La pequeña Hada apretó sus manos y empezó a emitir un ligero aleteo con su única ala, provocando decenas de chispas de color azul. A cada segundo más y más chispas, que emanaban de ese pequeño y grácil cuerpecito, provocando que el sapo emperezara a brillar como una bombilla, llamando la atención de propios y extraños. Incluida el Hada de Agua que miraba embelesada aquel espectáculo cromático. Súbitamente y casi como la erupción de un volcán azul. El sapo abrió la boca y bajo la atónita mirada de todos los habitantes del lago y alrededores, el Hada Azul y Stik el Duende Verde, salieron despedidos como el hombre bala del circo. Todos quedaron boquiabiertos al ver la estela azul brillante que salió de la panza del sapo glotón. Todos menos el, que salió saltando ancas para que os quiero, hacia otro lugar más tranquilo.

  Repuestos del susto, Stik y Azul se dieron cuenta, que tenían un montón de espectadores y que en el centro de todos ellos estaba el Hada del Agua, que con una sonrisa les preguntó como estaban y cuales eran los motivos de su accidentada visita. Azul le explicó el problema de su ala, y la pérdida de su color, pero a mitad de su exposición, El Hada del Agua la interrumpió diciendo:

 -          ¿Te has dado –cuenta de que ya no eres Gris? .Es más yo diría que tu azul es más intenso que la última vez que coincidimos. De todos modos puedes hacerme un favor y mirar hacia tu espalda. 

Al girarse, Azul se quedó atónita, al observar que volvía a tener sus dos alas, y que brillaba su azul como nunca lo había hecho. De pronto e Hada  Azul recordó que había utilizado la piedra que tenía que entregar a el Hada del Agua, para asustar al sapo, así que decidió entregarle lo único que le quedaba en su verde mochila. Azul explico a la Señora del Agua lo acontecido, motivo por el cual no podía cumplir enteramente la misión encomendada por el Hada del Arco Iris, pero que para compensar, le entregaba su ala caída, que al ser cristalina también reflejar la luz, aportando ligeros destellos de color azul.

 El Hada del Agua sonrió dulcemente, y le dijo: -No te preocupes, la piedra era una mera excusa, para que llegaseis aquí y te dieses cuenta que la respuesta a tu pregunta, la debías encontrar por ti misma. Solo tú puedes salvarte del gris, porque la Hadas que tienen luz y color en su interior, siempre la encienden cuando es necesario.  Todos tenemos momentos de sombra, pero tarde o temprano la luz surge, e ilumina tu camino y el de los que están cerca de ti. Y así como empezó ese cuento se acabó.  

Otro día te contaré el deseo de Stik y como Azul lo hizo realidad.   

 Eva Glauca