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SOÑANDO CON HADAS

Mi mejor amiga, me dice que siento una fascinación fatal  por los bichos raros, y bajo su punto de vista tiene toda la razón del mundo, lo que ocurre es que mis ojos deben padecer miopía difusa,  o tal vez que los seres de la misma especie se sienten atraídos.

No sé, no sé, esta misma tarde voy a la óptica a por unas gafas. Tengo que confesar que estoy aterrada, ante la idea de lo que voy a descubrir en el espejo cuando me las ponga.

 

Evaglauca

Déjame bailar con las plantas de tus pies

intentaré no pisarte

giremos ,giremos, giremos

y cuando parezca que todo se ha vuelto loco

tráeme de vuelta a la realidad de tus brazos

prometo estarme calladita,

el silencio será nuestra melodía .           

 

Evaglauca

 

 

 

 

Siempre que habla mi alma tiembla, los años le han otorgado sabiduría vital, sin robarle las ganas de seguir aprendiendo. Ayer sin ir más lejos me dijo:

 

-Las personas mayores casi siempre hablan de sus recuerdos porque tienen más pasado que futuro.

 

Más pasado que futuro, he estado un rato dando vueltas a esas palabras, y aún sigo rumiando ese pensamiento, me han entrado unas ganas locas de pintar recuerdos a todo color para que cuando mi futuro sea más bajito que su predecesor, mis palabras puedan causar la mitad del efecto que provocan la suyas en los que tenemos la suerte de habernos cruzado en su historia vital.

 

 

Evaglauca

De todos sus rasgos, ninguno destacaba especialmente, estaba envuelta en el manto de la armonía, su ritmo como su semblante era sutil con un ligero toque entre la nostalgia y la dulzura.

 

Una cabellera castaña, caía por encima de sus hombros, terminado  su recorrido a  mitad de la espalda. Unos ojos color miel hacían juego con su pelo, una nariz recta y comedida era el preludio de una boca enmarcada por una barbilla que otorgaba a su rostro la altivez justa.

 

Una complexión mediana enfundada en unos jeans y un jersey rosa palo, con unas botas a la altura de la rodilla, le conferían el aspecto de una mujer  dinámica.

 

Pero lo que me tuvo abstraída durante un buen rato, fueron sus manos, unas manos que empujaban en el columpió, a una pequeña replica de ella, solo que con una cola de caballo y una sonrisa más diáfana.  Las mismas manos que secaron las lágrimas de su hija, cuando tuvo que bajar de su diversión, para dejar que los otros niños que esperaban, ocuparan su lugar. Podría decir que eran unas manos medianas, blancas un poco huesudas, pero lo que les otorgaba ese algo especial, era la forma de moverse, como si una música interior se ejecutase dentro de sus diez dedos, y en vez de moverse danzasen.

 

Evaglauca

 

Se llaman O sister, son un grupo de Sevilla que se mueven entre el Swim y el Jazz, y que te transportan a los años 30.

Los descubrí por casualidad, como casi todas las cosas buenas que me pasan, ayer escuchando a los hermanos Pizarro de Radio 3 y sus melodias Pizarras.

Tenía ganas de compartirlo, y lo dejo aquí para que lo disfruteis un rato, personalmente pienso que es el mejor descubrimiento musical que he hecho en mucho tiempo.

 

Evaglauca

Un olor a nostalgia y a lápiz mordido la inundó íntimamente .El aula estaba vacía, las sillas y las mesas removidas, y  montones  de trocitos de papel tapizaban el suelo.

 

La  fecha del día presidía la parte superior izquierda de la pizarra, una frase con su artículo, su  sujeto y su predicado aparecía diseccionada en medio de un torbellino de restos de borrador.

 

Con una sonrisa de media luna recordó los días en los que ella tenía barra libre en la tierra de los sueños, y levantarse cada mañana era una aventura.

 

El pitido del reloj la devolvió a la realidad, empezó a barrer el suelo, alineo las sillas delante sus pupitres, después vació las  papeleras, dejando la clase de cuarto de primaria, del colegio Ortega y Gasset  hecha un pincel.

 

Evaglauca

Incluso antes de cambiar al horario de  otoño, mis días ya  oscurecían un poco más pronto, es como si el reloj en venganza por el cambio,  hubiese decido secuestrar tres horas a mis días dejándolos  en jornadas cortísimas en las que no puedo hacer otra cosa que rodar y rodar (esto me recuerda la ranchera de la piedra en el camino), total que  acabo hecha una especie de zombi, incapaz de robar apenas unos minutos para sentirme persona.

Así que hasta que mi organismo se acostumbre a este nuevo horario, voy por el mundo convertida en una muerta viviente con aspecto de desquiciada que corre, corre, y corre para no llegar a ningún sitio, (y por Dios que no se le ocurra decir a nadie que la vida es así, porque soy capaz de cometer una atrocidad).

A los que os paseáis  por estos lares os pido paciencia, porque las musas en vistas de mi estado de ánimo han decidido irse a un balneario a tomarse un respiro. Solo espero que no tarden mucho en regresar y que cuando lo hagan traigan de vuelta algún retazo de historias en su equipaje.

 

Evaglauca

 

Su alma había echado raíces en el suelo yermo de lo imposible, la realidad era tolerable, lo único que la hacía sonreír  era su capacidad para inventarse universos que pintaban de color las paredes grises del camino fácil y cómodo.

 

Inventaba excusas para no cargar con toda la culpa, y aunque no soportaba dar pena, al final siempre la veía reflejada en el espejo de la mirada de los otros.

 

Intentó mil y un millón de veces cambiar, convenciéndose de que cada día es una oportunidad para lograrlo, pero se acostaba con el sabor amargo de la derrota, y aún así no daba cuartel al desánimo.

 

Siempre se hace largo el exilio de la tierra de la felicidad, aunque contaba con la esperanza que aportan los testimonios de aquellos que después de un destierro, han vuelto a conquistar ese ambicionado territorio.

 

Había estado tentada ha firmar la rendición en varias ocasiones, pero siempre se echó atrás impulsada por el convencimiento de que nada es eterno, y que las guerras solo se pierden si las das por vencidas.

 

Así que hoy se ha dado dos capas de pintura permeable, ha puesto su melodía favorita y ha salido a conquistar sus metas subida en diez centímetros de tacón, aunque por si todo no va del todo bien ha dejado en la mesita de noche dos trocitos de chocolate, por aquello del mal sabor de boca.

 

Evaglauca

 

Nunca se convence del todo a nadie de nada

Siempre me han gustado las letras de Bunbury,  no podría estar más de acuerdo con él, y yo aún iría más lejos, ni siquiera a nosotros mismos.

Esta tarde mientras hacía tiempo para recoger al peque, los he visto, no he podido evitar observar cómo se miraban, sus ojos tenían la inocencia de los corazones intactos, caminaban de la mano entre risas y besos.

Sin darme cuenta mi mente ha retrocedido en el tiempo, a una tarde de diciembre donde por primera vez besé sus labios, es curioso nunca me había parado a pensar como fue mi primer beso,  y ellos lo han  traído a la mente con los suyos.

Supongo que el  recuerdo me habrá pintado una sonrisa rara, porque en cuanto me ha visto me ha dicho:

-Mamá, hoy  estás muy guapa.

-Tú, si que eres guapo cielo.

Y hemos vuelto a casa como cada día, solo que mi sonrisa todavía guarda un rinconcito de nostalgia.

Evaglauca

Nur

Nur

Eran las cinco de la mañana, los primeros rayos del sol se colaron tímidos en la jaima, en ese  preciso instante,  èl asomaba a este mundo. La calidez de las manos de su madre, los gritos de alegría y el roce  de los labios de su padre rozándole la frente, fueron los primeros estímulos que se grabaron en el alma del pequeño tuareg.

Tenían pensado ponerle el nombre de su abuelo, el mejor contador de historias de su caravana, pero el anciano propuso que lo llamasen Nur, ya que había nacido en el momento del día en el que la luz es más bella.

Creció entre los susurros del desierto y las historias contadas al caer la noche, todo lo demás solo era parte del camino. No se cansaba nunca de escuchar a su anciano abuelo explicando aventuras, leyendas sobre Dijins , y relatos que algunos viajeros les habían regalado a cambio de su hospitalidad.

En unas de sus travesías  hacia el oasis de Siwa, se encontraron a un forastero. Se llamaba Rob  y al caer la noche compartió cena y té , a cambio de una historia que cambiaria la vida de Nur para siempre.

Al calor del fuego y bajo la atenta mirada de niños y mayores, el viajero de  aspecto zarrapastroso y mirada vivaracha, dibujo ante todos ellos un escenario de hielo, un desierto helado y frío poblado por un pueblo orgulloso y fuerte llamado Inuit, con el milagro de las palabras les describió una aurora boreal, donde la luz y las partículas de hielo danzan para decorar el cielo con colores infinitos.           

Nur, no podía creer que existiera otro tipo de desierto que no fuera arena y fuego,  a decir verdad nunca había visto el hielo, por lo que decidió que cuando fuera lo suficientemente mayor viajaría alrededor del mundo para sentir en su piel, lo que las palabras de aquel extranjero habían retratado en su mente.

Tenía veintidós cuando sus ojos vieron por primera vez la aurora boreal, y ninguna palabra de este universo ni ningún otro, podrían describir lo que su alma sintió en aquel preciso instante.

 

Evaglauca

Mirándote realmente creo que no mientes, es solo que tu verdad y la mía tienen puntos de vista diferentes.

 Evaglauca

Hoy toca un relato de esos que salen de unos papelitos doblados que unas cuantas locas por las palabras metieron antes en un vaso de plástico. Y las palabras son CINE-PÁJARO-SATISFACCIÓN.

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Que la vida no era como en las películas, lo tenía claro desde que cumplió  ocho  años y su padre no volvió a casa por Navidad.

Pero ese hecho no lo desanimó en absoluto, si no todo lo contrarío, su imaginación entró en un estado febril ,  aprovechaba cualquier minuto libre para encerrarse en su habitación y escribir guiones inspirados en los films de terror en blanco  y negro que veía en la tele, donde arañas u hormigas gigantes sembraban el pánico a su paso.

A los dieciséis años  su madre le regaló una cámara de vídeo y él le devolvió el favor con una sonrisa de satisfacción que aleteó como un pájaro en sus recuerdos para siempre.

A partir de ese momento, todos y cada uno de los  pasos de Pablo fueron dados por, hacia y con la intención de lograr su gran sueño, el cine.

Hoy subido al escenario en medio de una ovación de aplausos que estallaban en sus oídos y su alma, al dar los agradecimientos por su Oso de Oro al mejor director,  le vinieron a la mente unas palabras que su madre solía repetirle cuando lo notaba abatido.

-Cariño, si abandonas lo que te apasiona porque no te sale como quieres, por algo sencillo que te resulta fácil pero no te llena, nunca sabrás que sabor tienen los sueños cumplidos.

 

 

Evaglauca

El otoño

El otoño

El otoño ha llegado y por absurdo que parezca, me ha pillado por sorpresa, tantos años cambiando de estación cada tres meses y aún me viene de nuevas el cansancio que trae consigo la estación de la caída de la hoja, los atardeceres cortos, los días fresquitos preludio de otros más fríos.

Aunque hoy me ha dado por pensar que yo también estoy en el otoño de mi vida.  Que tuve una primavera llena de luz que se me hizo corta y abrumadoramente excitante, un verano lleno de tormentas que arrasaron varias hectáreas de mis sueños, pero que me enseño a cosechar otros, como se hace con las espigas de trigo. Un estío árido pero que me ha preparado para disfrutar de un otoño en el que predominaran los ocres, los naranjas y por qué no también los rojos, donde ya no habrá prisas.

 Abrigaré las quimeras con guantes y bufanda evitando que se enfríen e invitándolas a compartir un café delante de un fuego, para que cuando llegue el invierno mis ojos puedan mirar a través de la ventana, como caen los copos de nieve que blanquearan el paisaje y mi cabello, pero para eso aún queda mucho y quién sabe lo que desearé yo para ese entonces.

 

Evaglauca

Mis tardes con Maegueritte

Gerard Depardieu,  es uno de mis actores favoritos me enamoró hace muchos años interpretando a Cirano , y esta tarde lo ha vuelto a hacer interpretando a un hombre que  desconfía de las palabras y al que la mayoría de sus conocidos consideran un imbécil feliz. Pero un día Margueritte, una anciana adorable y culta le abre un universo de libros y palabras.

Que las palabras cambien el destino de una persona es una idea que estremece mi alma desde que aprendí a leer.

 

Evaglauca

Hoy me he sorprendido cantando en la ducha, bueno yo y seguramente el vecino que aún debe estar flipando por el recital.

La cuestión es que casi había abandonado la manía de canturrear, y he caído en la cuenta que también había olvidado lo gratificante que es andar descalza por casa, aunque ahora parezca miembro de la tribu de los pies negros.

Acabo de caer en la cuenta que a veces estoy tan ocupada en el día a día que se me olvida disfrutar de algo tan simple como una canción o el frio del suelo acariciándome la planta de los pies.

 

Evaglauca

Ya ha empezado a pensar en mí, en cómo voy a ser, que parte de protagonismo tendré en la historia, por su cabeza van y vienen las virtudes que quiere otorgarme como personaje, quieren que sean tres, tiene esa manía,  me ha ideado bella aunque eso en la época en la que va a suceder la acción más que una virtud va a ser un problema.

Como segundo don creo que me está creando soñadora,  intuyo que quiere que tenga algo de ella, me parece que me está cogiendo cariño.

La que más le ha costado decidir es la última de mis cualidades, así que al final se ha decantado por la tenacidad.

Todavía no se el color de mi pelo, ni el de mis ojos o mi piel, solo sé que seré la protagonista y eso me ilusiona además ando algo intrigada porque  intuyo que mientras me crea a mí está pensando en quien va a ser mi compañero de aventuras, pero eso será otro tema ahora tengo que germinar pues solo soy Blanca,  una pequeña semilla que crecer ente letra y letra.

 

Evaglauca

Cuentos

Cuentos

Recuerdo cuando de pequeña me adentraba en los cuentos, sus letras me  llevaban por senderos en los que entretenerse  podía hacerte conocer a el lobo, donde los espejos devolvían el  reflejo no tan bello a madrastras egocéntricas, y niños sacaban de sus bolsillos miguitas de pan que gorriones hambrientos engullían borrando todo esperanza de regreso, un sitio con  casitas de chocolate que escondían entre sus paredes a una bruja hambrienta, y tres cerditos constructores daban quebraderos de cabeza a otro pobre lobo hambriento .

Ahora los lobos acechan detrás de un whisky, los espejos reflejan tristezas de silicona, los niños juegan con sus consolas a matar todo lo que se mueve, las casitas de chocolate  poseen toda clase de marcas de cacao ,y de los cerd…  mejor ni hablamos.

 

Evaglauca

Reentré

Reentré

 

 

 

Tenía tan pocas ganas de regresar, que lo hice ayer a última hora.La mañana ha sido caótica, y para colmo no me reconocía ni el router , por lo que no he podido navegar. Aunque para hacer honor a la verdad, no ha sido tan grave,  es solo que no me habituó a la rutina fácilmente, así que he decidido hacer pequeños gestos que hagan de lo cotidiano algo excepcional, el único inconveniente es que estoy exhausta tal vez deba dejar que todo fluya, vivir no debería requerir tanto esfuerzo.

 

Evaglauca

LA TERNURA DE LOS LOBOS

 

Es el título del libro que me ha entretenido, en las horas donde el sol no ha permitido otra cosa que dormir la siesta delante del ventilador o la inmersión en un libro.

Reconozco que lo elegí porque unía dos de los conceptos que más amo la ternura y la idea de de lo salvaje y la libertad que para mi representan los lobos.

Me llevó muy lejos en el tiempo y en el espacio, mostrándome un Canadá indómito donde los colonos luchaban por tener un lugar en condiciones muy adversas.

Estuve en vilo,  porque las hojas serpenteaban entre, las emociones y la intriga de averiguar el autor de un asesinato, que solo es una escusa para explicar un universo de sentimientos, unos más lícitos que otros enfundados en unos personajes que los reflejan de un modo perfecto.

 

Evaglauca