SOÑANDO CON HADAS |
![]() http://evaglauca.blogia.com CUADERNO DE VIAJE DE UNA SOÑADORA
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema . Recuerdo que la primera vez que vi la película tenia catorce años, y mi alma tiritó de emociones que no conocía , más tarde mi curiosidad me llevó al libro y su impacto en mí , no fue menor, porque a pesar de no haber amado pude reconocer en el, ese sentimiento llevado a territorios inhóspitos. Hoy casi dos décadas después, volví a ver la versión más actual protagonizada por un regio Ralph Fiennes y una fabulosa Juliete Binoche, y la amalgama de sentimientos fue tan grande que tardaría horas en relatar aunque ahora sí que puedo reconocer las emociones de las que habla. Os dejo mi fragmento favorito de la obra de Emily Bronte -¡Cati! ¡Vida mía! ¿Cómo podré soportarlo?-fue la primera frase que dijo en un tono que no intentaba disimular su desesperación. Y la miraba con tal interés que pensé que la misma intensidad de la mirada traería lágrimas a sus ojos: ardían de angustia pero no se humedecieron. -¿y ahora que?-dijo Catalina, devolviéndole la mirada con un súbito ceño ensombrecido: su humor era una verdadera veleta, tan constantemente variaba de capricho-.Tú y Edgar me habéis destrozado el corazón Heathcliff. Y ambos venís a mí a lamentar el hecho como si fuerais los necesitados de compasión. Pero yo no la tendré no . Me has causado la muerte, de lo que creo que te has regodeado. ¡Qué fuerte eres! ¿Cuántos años piensas vivir después de que yo me haya ido? Cumbres Borrascosas –Emily Brontë En un día como hoy del año 1952, Ernest Hemingway vio como su libro El viejo y el mar salió a la luz. Yo me encontré con él a los catorce años en el mueble de casa, y recuerdo que me marcó de esa manera que lo hacen las palabras tejidas por los grandes maestros. Os dejo un fragmento pequeñito -Pez-dijo dulcemente en voz alta-,seguiré hasta la muerte. “Y él seguirá también conmigo, me figuro “pensó el viejo, y se puso a esperar que fuera de día .Ahora, a esta hora próxima al amanecer hacía frío y se apretó contra la madera en busca de calor.”Voy a aguantar tanto como él”, pensó. Y con la primera luz el sedal se extendió a lo lejos y hacia abajo en el agua. El bote se movía sin cesar y cuando se levantó el primer filo de sol fue a posarse sobre el hombro derecho del viejo. (El viejo y el mar-Ernest Hemingway) |