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SOÑANDO CON HADAS



Sus ojos parecían viajar tras la línea naranja que delimitaba el cielo y el mar, pero eran sus recuerdos los que habían decidido traspasar la barrera de tiempo, acurrucándose junto a su corazón, desplegando un abanico de niñez, risas, música, color, y olor…olor,
casi podía oler como su mamma  en la cocina amasaba la pizza mientras cantaba. Siempre cantaba la mamma, a pesar de no tener más que lo justo, parecía no importarle la roña acumulada por las paredes, ni la impertinencia de la casera siempre reclamado el alquiler, tenía la impresión de que nada le importaba hasta que aparecía, el papa y la llamaba la sua cara bambolina, entonces el tiempo se detenía por unos eternos instantes, y a ella le parecía estar viendo una película, como las que ponían los sábados por la tarde en el cine de la plaza.

La marea había tomado parte de la playa y el agua empezó a bañar sus pies, lo que la trajo a la realidad, que cruzó por su mirada como un rayo glacial, pero ni todo el hielo de este mundo podía enfriar la calidez de unos recuerdos que siempre la mantenían feliz, por mucho tiempo que hubiese transcurrido, por mucho que la guerra se llevase al papa y le robará la sonrisa y las canciones a la mamma, la forma de mirarse de sus padres se le quedó bordada en el alma.

-Nonna, nonna, que se hace tarde y me pierdo los dibujos

-Ya voy, ya voy  mia cara bambolina, no te preocupes que llegaremos a tiempo.


Evaglauca


 



 

1 comentario

javier huertas sánchez -

me ha gustado mucho este pequeño cuento, es muy poético...creo que no adivinarías nunca quien soy, soy tu primo, Javi, el hijo pequeño de José y Ofelia...me gustaría leer tu cuento del leñador y la Luna, ¿me envías un mail a javierruben80@gmail.com y me dices dónde está? Un abrazo, voy leyendo poco a poco tus escritos...